Durante un par de años tuve un muy buen amigo a quien quería muchísimo, que, sobre todo por razones fuera de su control, había que constantemente defenderlo de comentarios de otras personas.
Estos comentarios variaban bastante, desde el color de su piel (viviendo en un país donde hay bastante racismo pasivo) hasta muchas de sus actitudes que me parecían bastante divertidas, pero a muchos otros no, y causaban reacciones muy negativas.
Pero, aunque haya dedicado toda mi vida a defenderlo, yo nunca iba a ganar, nunca iba a poder hacerle entender a todo el mundo que no es malo; porque de quien más necesita defensa, es de él mismo.
…y eso es imposible.