
Conozco a Vueling desde 2007 porque me ofrecía dos rutas, una que uso muchísimo (Bruselas — Madrid — Bruselas) y otra que también solía viajar bastante (Bruselas — Málaga — Bruselas). Aunque están dentro de la clasificación low cost tenían algunas características que me hacían elegirla por encima de otras:
- Salen desde el Aeropuerto de Bruselas (Ryanair, por ejemplo, sale desde un pequeño aeropuerto en una ciudad vecina de Bruselas llamada Charleroi).
- Eran puntuales.
- Eran baratos tanto en tickets como en upgrades a asientos con más espacio e inclusive cambios de fecha de vuelo.
- La comida dentro del avión era mucho más barata a la competencia.
- Eran muy buena onda, el trato era bastante agradable, la atención era muy decente.
- El sistema de checkin online era probablemente el mejor entre todas las aerolíneas que suelo usar.
Perdí la pista de Vueling cuando empezaron a tener problemas económicos y dejaron de ofrecer las rutas antes mencionadas. Me dio mucha pena porque las alternativas (para mi) se redujeron a Brussels Airlines e Iberia (que no entiendo como hay gente que aún insiste en volar con ellos), y al solo haber esas dos, los precios han aumentado bastante, especialmente a Málaga (difícil encontrar algo por menos de 270€ (¡!¡!).
Vueling eventualmente cedió ante sus problemas económicos y se fusionó con Click Air que Iberia luego tomaría control, y por lo tanto también “asimiló” a Vueling de lo cual solo queda el nombre porque el espíritu, atención y buena onda ya son historia. Algo que no necesariamente sabía hasta hace unos días que viajé con ellos a Barcelona.
El asunto es que no hubo manera de comprar tickets con Brussels Airlines que es la compañía en la que habitualmente viajo a España. Viendo que los precios subían y subía entré a Iberia y compré los billetes. El vuelo era operado por Vueling.
Los problemas empezaron un día antes de salir: no había forma de hacer checkin online por una política excesivamente retrógrada de Iberia: resulta que si yo compro billetes de avión con mi tarjeta de crédito española saliendo desde otro país que no sea España, es requerido (por el sitio) que me acerque al mostrador y la muestre para que me den mis pases de abordaje.
Más estúpido aún es llegar al mostrador y que las personas que atienden no tengan la más mínima idea de esta “extraña” política impuesta por la web de Iberia, tan solo con dar mi identificación me emitieron mis billetes. Un big WTF.
Dentro del avión las cosas serían muchísimo peor, han metido la mayor cantidad de asientos posibles en un Airbus A-320, parecíamos sardinas enlatadas, el espacio entre un asiento y otro es mínimo, real, realmente pequeño. Cualquier persona que mide más de 1,70 se encontró en una situación bastante incómoda. Abrir un portátil en la mesita del respaldar del asiento de adelante no es posible, ¡es que no entra!
A eso sumarle el fuerte calor (es lo que tiene meter a tantas personas en un espacio tan reducido) y la pésima atención de sobrecargos totalmente novatos en su trabajo, sumamente inseguros, sin la más mínima idea del inglés que constantemente dejaban esperando a personas que pedían asistencia (tal vez por vagancia, tal vez porque no saben cómo comunicarse en otro idioma que no sea el español, tal vez porque no son profesionales).
Nuestro vuelo salió con 40 minutos de atraso. No dieron motivos, explicaciones, tampoco ofrecieron disculpa alguna.
El día anterior al regreso intenté hacer checkin online para evitar las filas en el Aeropuerto de Barcelona por las cuales Iberia ya es reconocida (recordemos que Vueling ahora es de Iberia). Durante el proceso me ofrecieron hacer upgrade para estar en una de las tres primeras filas en que hay mucho más espacio y garantizan no poner a nadie en el asiento de en medio por 30 euros, la verdad es que considerando lo mal que nos la pasamos en el vuelo de ida, con mucho gusto acepto la compra, pero la pasarela de pago del sitio simplemente no parecía funcionar.
Tres intentos después (con navegadores distintos) la web me dice que tiene problemas e intente más tarde. Trato al día siguiente pero me muestra los mismos errores. Definitivamente tendré que ir al aeropuerto a sacar mis tickets de abordaje.
Ya en el aeropuerto y tras una larga cola, de esas que solo Iberia es capaz de formar por la lentitud de su servicio nos atendió un señor mayor que claramente no había tenido un buen día y se encargó de demostrarlo. Resulta que no nos quería emitir el billete porque, según el, para subirnos al avión teníamos que mostrarle pasaportes. A mi me parecía basatante raro que se pida esta identificación para volar dentro del área Schengen donde los últimos dos años y medio he saltado de país en país (y yo viajo MUCHO) solo mostrando mi identificación de residencia comunitaria. El señor sacó una fotocopia del bolsillo con el nuevo requerimiento, le explicamos que en Bruselas no pidieron nada similar (e insisto, yo he volado los últimos dos años y medios así, sin problemas).
Cabe recalcar que durante todo el proceso de reserva, compra y durante los 2 intentos fallidos de checkin online no apareció ningún aviso del “nuevo requerimiento” de Vueling/Iberia.
Después de discusión media amarga del tema donde no fuimos tratados como clientes que han pagado 365€ para tener “el privilegio” de volar con ellos, decidió, con mala cara, extendernos los pases de abordaje solo para darse cuenta que nuestra reserva no existe, le muestro el código de confirmación de la compra y le digo que es un vuelo de vuelta que la venida ya la hicimos, por lo que llama a un teléfono y nos dice que el no puede hacer nada y que tenemos que ir al mostrador de venta de Vueling que está en otro lado del aeropuerto “para ver que se puede hacer”.
Llegamos, no sin antes hacer otra larga fila. Al llegar digo lo sucedido, doy mi número de confirmación a lo que la chica contesta «ah, que ese es un número de confirmación de Iberia» (!?!?!?!). Mi cara de asombro a tal comentario es tal que ella misma se exusa y dice «sí, eso no importa». Es lo que tiene ser “cliente” de ellos, siempre encuentran una manera de hacerte sentir que haces todo mal, aunque no lo hagas.
Volvemos a la discusión del pasaporte y la identificación de residente comunitario, mismas explicaciones largas y dicusiones en que me tratan como si fuera un extrajero ilegal (que de paso, ¡se va del país!). Después de un «usted tiene el deber de estar informado» bastante ridículo, me imprime una hoja con la que tengo que volver a donde la persona que no pudo extenderme los pases de abordaje.
Por un momento me sentí en una entidad gubernamental.
Volvimos, no sin antes esperar casi 15 minutos más para que nos hiciera el favor de atendernos. Mira el papel y dice “ahh, ahora sí” (lo que miró era otro número de reserva de 6 o 7 caracteres que seguro se lo podían dar por teléfono, pero ¿para qué hacer un mínimo de esfuerzo si puedes mandar al cliente a correr por todo el aeropuerto a hacer el trabajo por ti?)
Nuevo problema: el señor no puede emitir nuetros pases de abordaje. No nos da el motivo, solo escuchamos algunos “mierda“, “joder” y “coño“. Mucho profesionalismo :) — Más llamadas telefónicas, golpes con la mano en la mesa y cabreos, termina emitiéndonos los pases.
Logramos entrar al avión, sentarnos en nuestros asientos que supuestamente tenían garantizado el asiento de la mitad libre (para tener más espacio), que por supuesto fue totalmente falso, una persona sentada ahí, la aerolínea había vendido el asiento. Así nos terminaron de dar motivos de nunca más volver a volar con esta aerolínea.
Por cierto que todo esto lo conté con menos detalles en Twitter y siempre dirigiéndo los mensajes a @vueling — quienes contestaron un par de veces dando indicaciones incorrectas pero pasando por completo de mi. Es lo que tiene ser cliente de Vueling.
En la web de la aerolínea dicen «Sin querer ser presumidos, nos gusta creer que somos la línea aérea más innovadora y dinámica del sur de Europa y trabajamos como ninguna otra para probarlo» — creo que han logrado innovar en la mejor forma de darle la peor experiencia a sus clientes. ¡Felicidades!